EL TIEMPO DE LA ARQUITECTURA / Artículo de Iosune Baquedano, Vocal del COAVN en Navarra

EL TIEMPO DE LA ARQUITECTURA (*)

 

La crisis debe ser siempre motivo para el cambio y la mejora. Los optimistas estamos convencidos de que el cambio es una oportunidad. Para evolucionar es importante tener claro el objetivo. Decía ya Séneca que “ningún viento es favorable para el que no sabe a dónde va”.

 

La arquitectura tiene una clara influencia en nuestro bienestar y capacidad para mejorar nuestras vidas. Es empleada para plantear las intervenciones que se llevan a cabo sobre el territorio, la ciudad, los edificios, las viviendas… Los arquitectos y arquitectas tenemos mucho que decir, ya que participamos de manera activa en esta planificación. En Navarra contamos con cultura arquitectónica. La de Navarra se sitúa entre las mejores Universidades españolas en esta materia. Disponemos de profesionales formados en arquitectura, urbanismo, edificación, paisajismo o diseño. Nuestra Comunidad siempre ha sido sede de empresas, de gran valor, dedicadas a la construcción. La ciudadanía navarra sabe valorar las cualidades de los espacios urbanos, de los edificios públicos y de sus viviendas. Reivindica este derecho porque es una sociedad culta, crítica e informada.

 

Es importante saber que la eficiencia que se requiere en los procesos no sólo trata de obtener un rápido resultado, sino que persigue el mejor a largo plazo. Europa requiere el desarrollo de políticas relacionadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). La urgencia de los plazos exige a la Administración analizar las acciones más adecuadas y su prioridad. La Estrategia Territorial de Navarra (ETN), actualmente en redacción, trata de dar visión transversal a los 67 planes y estrategias actualmente vigentes en la Comunidad Foral. El objetivo es formular propuestas de acciones concretas que deberían vincular de manera coherente a todos los Departamentos del Gobierno de Navarra. Su materialización, en lo que respecta a la arquitectura y el urbanismo, requiere una fase intermedia de redacción de proyectos de obras. Para obtener buenos resultados es imprescindible tener en cuenta el plazo necesario para su elaboración. Este tiempo será rentabilizado en la fase de ejecución porque evitará imprevistos y costes indeseados. También posibilitará un mejor funcionamiento del edificio durante su vida útil y al finalizar ésta. En definitiva, permitirá proyectar no sólo un edificio aceptable, sino el mejor edificio. Cuando hablamos de edificios públicos, éste es un deber de la Administración, un derecho de la ciudadanía y la responsabilidad del proyectista.

 

Nuestras ciudades deben atender a los principios de sostenibilidad, competitividad y equidad. La legislación y la normativa técnica relacionada con la arquitectura y el urbanismo es extensa y se modifica continuamente. Regula muchas cuestiones para dotar de garantías al usuario. Establece rigurosos parámetros mínimos y define criterios. Constituye el marco jurídico en el que debe desenvolverse nuestra profesión. La justificación y el cumplimiento de todas estas normas acrecientan el contenido de los proyectos y requieren un continuo estudio y actualización por parte de los redactores. Los requerimientos de ahorro energético son más exigentes cada día. Los materiales que se prescriben deben cumplir estas condiciones y responder a exigencias de circularidad. Las nuevas tecnologías permiten nuevos sistemas de representación y trabajo colaborativo. Aunque el ritmo de formación y flexibilidad de los profesionales de la arquitectura nunca ha impedido la adaptación a estas circunstancias, para atender a todo ello, de nuevo, es necesario tiempo.

 

Para diseñar con éxito edificios, ordenar el espacio público de la ciudad o definir los elementos estructurantes del territorio, es necesario destinar tiempo a las ideas y a la definición técnica de la mejor solución. Cuando una terraza puede ser utilizada de manera confortable en otoño, cuando una fachada no distorsiona la imagen del edificio protegido contiguo, o cuando la apertura de un vial en la ciudad descubre una conexión urbana necesaria es porque previamente ha habido un ejercicio de análisis. El diseño es un momento clave. Los trabajos intelectuales, desarrollados mediante proyectos, son difíciles de valorar. Requieren de la resolución de cuestiones abstractas que no es sencillo anticipar porque aparecen en el propio proceso creativo.

 

La arquitectura debe dar solución a nuestras necesidades y requiere tiempo para su diseño y planificación. La dedicación en proyecto es proporcional a los beneficios. Urbanizaciones, edificios, viviendas o locales desarrollan su función, facilitando el desarrollo de nuestras actividades de manera confortable durante muchos años. Es importante contar con un plazo suficiente para la redacción de los proyectos arquitectónicos y ser conscientes de que, si se reduce, merma la calidad, un valor demandado un derecho. La capacidad de la ciudadanía y el interés en valorar el buen trabajo es un gran logro de nuestra sociedad, pero también un gran reto. Tenemos un contexto privilegiado en el que se valora la calidad en todos los ámbitos. La arquitectura implica presupuestos elevados, requiere plazos adecuados y merece proyectos de calidad ya que su coste se amortiza ampliamente durante su vida útil. Porque los buenos proyectos son siempre inversión y nunca un gasto.

 

Iosune Baquedano Aldunate, arquitecta y Vocal de la delegación navarra del COAVN (Colegio Oficial de Arquitectos Vasco Navarro)

 

Publicado por DIARIO DE NAVARRA (edición impresa y digital): VER AQUÍ

 

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