Tres colegiados ganan el concurso del Ministerio de Transportes para rehabilitar la estación Madrid-Delicias, actual Museo del Ferrocarril

El estudio de arquitectura navarro GVG , formado por nuestros colegiados Daniel Galar Irurre, Josecho Vélaz Ballesteros y Javier Gil Ayesa, ganan el concurso de proyectos convocado por el Ministerio de Transportes para la rehabilitación de la antigua estación de Madrid-Delicias, sede del Museo del Ferrocarril

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Pamplona, 22 de mayo 2020

El estudio de arquitectura navarro  GVG, formado por Daniel Galar Irurre, Josecho Vélaz Ballesteros y Javier Gil Ayesa, ha obtenido el primer premio en el concurso de proyectos para la Rehabilitación de la estación de Madrid-Delicias, sede del Museo del Ferrocarril de Madrid, un gran ejemplo de la arquitectura e ingeniería de hierro de siglo XIX. El concurso, con un presupuesto de 1,2 millones de euros, ha sido promovido por el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (Mitma) en coordinación con Adif  (Administrador de Infraestructuras Ferroviarias) y la FFE (Fundación de los Ferrocarriles Españoles).

Trece estudios

La resolución del concurso coincide con el 140º aniversario del acto de inauguración de la estación de Delicias, que presidió el rey Alfonso XII el 30 de marzo de 1880, denominada entonces estación de Ciudad Real, uno de los mejores ejemplos de la arquitectura del hierro del último tercio del siglo XIX en España y cabecera de la línea ferroviaria hacia Extremadura y Portugal.

En la convocatoria han participado trece equipos de arquitectos. La valoración ha corrido a cargo de los miembros del jurado, nombrados a propuesta de Adif, la Fundación de los Ferrocarriles Españoles, el Colegio de Arquitectos de Madrid, el Ayuntamiento de Madrid, el Ministerio de Cultura y el propio Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana. Entre sus miembros se encuentran figuras relevantes de mundo de la arquitectura, como Víctor López Cotelo e Iñaki Ábalos Vázquez.

La propuesta ganadora, “1878-1880” propone recuperar el espíritu originario de la estación, entendida como un complejo de edificaciones, infraestructuras y actividad, así como potenciar sus capacidades urbanísticas y sociales.

“El Jurado valora el planteamiento respetuoso con el edificio en los aspectos espaciales, constructivos y de funcionamiento existentes, singularizando la intervención con elementos que no rompen las cualidades arquitectónicas del mismo, y dando como resultado una solución sintética, clara y ordenada.”

El equipo ganador será el encargado de elaborar el Plan Director del conjunto, Proyecto de Ejecución y asimismo de asumir la Dirección facultativa de las obras.

Este concurso de proyectos se financia con cargo a los créditos del Programa de Rehabilitación del Patrimonio Arquitectónico  que el Mitma, que  ha optado una vez más por la fórmula de concurso de proyectos con intervención de un jurado, de acuerdo con el enfoque establecido en la última modificación de la Ley de Contratos para esta modalidad de licitación de proyectos de arquitectura.

Gran ejemplo de la arquitectura e ingeniería de hierro

La estación comenzó a construirse en 1879, siguiendo el proyecto del ingeniero francés Émile Cacheliévre, que aplicó un nuevo sistema consistente en una serie de cuchillos armados unidos a los pilares y hundidos en los cimientos, presentado por Henri de Dion en la Exposición Universal de París de 1878. El tipo de construcción original de Dion se perdió, por lo que la estación tiene el valor añadido de ser la más antigua conservada que utiliza este sistema. La estructura metálica de la nave central fue construida en Bélgica por la firma Fives-Lille como la estación de Orsay de París, y posteriormente transportada a Madrid para el montaje final. Como curiosidad: este espacio sirvió para la recreación de la estación de Moscú en la película Doctor Zhivago.

El edificio principal, de un gran racionalismo y con la mínima ornamentación, utilizaba en su construcción hierro y vidrio. La nave central tiene 170 metros de largo, 35 de ancho y 22,5 de alto y en ella podían entrar a la vez cinco trenes de veinte coches. Los pabellones laterales, construidos en fábrica de ladrillo de dos colores, exenta de la estructura portante, tienen reminiscencias mudéjares, siguiendo el estilo tan utilizado en la época en la ciudad. Su inauguración supuso un acontecimiento para Madrid, ya que por entonces no existían todavía los edificios definitivos de las estaciones del Mediodía y del Norte.

El edificio se ha convertido en un gran ejemplo de la arquitectura e ingeniería de hierro por su estructura de hierro roblonado, material representativo de la revolución arquitectónica del siglo XIX y símbolo de progreso por su versatilidad y rapidez de construcción. En su ejecución se aplicaron conceptos nacidos de la revolución industrial, como la prefabricación de piezas, el ensamblaje como sistema constructivo, la estandarización y la economía de medios.

Salvaguarda del patrimonio cultural

El proyecto tiene una vertiente de regeneración urbana en el entorno de la estación, que se concreta en la creación de un bulevar transitable en las vías de acceso, despejadas de vehículos y la creación de nuevas edificaciones para exposición, taller y almacenaje.

Esta actuación demuestra el compromiso del Gobierno en la protección y salvaguarda del Patrimonio Cultural Español, materializado no solo a través del Programa de Rehabilitación del Patrimonio Arquitectónico sino también a través del Programa del 1,5% Cultural. Una apuesta decidida en reutilizar el patrimonio construido como vehículo para la reactivación económica y la aplicación de un uso racional de los recursos públicos.

Las fases de la intervención

El conjunto de la propuesta se divide en varias fases. Tras el traslado de la Biblioteca y el Archivo, se iniciará el acondicionamiento museístico del antiguo edificio de viajeros de la estación, con rehabilitación de cubiertas, estructura y fachadas, la transformación del vestíbulo, y un nuevo acceso y obras de urbanización exterior.

En la siguiente fase se acometerá la restauración y consolidación estructural y constructiva de la marquesina de la nave central y los acondicionamientos museísticos que exigieran el traslado o la protección de los vehículos históricos expuestos, la rehabilitación de cubrición, estructura principal de cubierta y fachadas y trabajos de urbanización exterior en la fachadas norte y sur.

Las últimas fases se destinan a la restauración de las fachadas interiores y exteriores y de las cubiertas de los cuerpos laterales del edificio de viajeros, para terminar con el acondicionamiento de la zona reservada a usos complementarios al Museo.

 

Información web Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana

 

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