4 OCTUBRE, DÍA MUNDIAL DE LA ARQUITECTURA: ‘Ahora lo hacemos posible’

AHORA LO HACEMOS POSIBLE (*)

Coincidiendo con el Día Mundial del Hábitat, el primer lunes de octubre se conmemora cada año el Día Mundial de la Arquitectura. La Delegación en Navarra del Colegio Oficial de Arquitectos Vasco-Navarro (COAVN) organiza y propone durante esta semana diversas actividades abiertas a toda la ciudadanía, trasladando la importancia y los valores de la Arquitectura.

Hace un año nos encontrábamos aún inmersos en la pandemia, acontecimiento nada grato que nos había revelado las carencias de nuestro parque inmobiliario y del espacio público. Algunas personas vieron la necesidad de huir de la ciudad y aislarse en el medio rural, y muchísimas más llegaron a convencerse de que era la solución. Si bien es una opción de vida de indiscutibles bondades, la mejor y más acertada para determinadas personas, la historia demuestra que el gran proyecto colectivo es la ciudad. Añoramos el campo, pero vivimos en la ciudad porque hemos decidido progresar juntos; facilita las relaciones, las oportunidades laborales y la economía de medios.

Ese ímpetu inicial de huida se ha mitigado posiblemente tras la reflexión, más o menos consciente, acerca de si el problema está en la ciudad o en las ciudades y pueblos que tenemos. No es que no sean o hayan sido adecuados sino que desde su creación las circunstancias han cambiado: la presión demográfica, el cambio climático, la irrupción del vehículo, los avances sociales, la tecnología, la conciencia de la mejora de la eficiencia energética… Y la ciudad está viva, y debe estarlo, sin desperdiciar las oportunidades de mejora que se le presentan, tanto las urbanísticas que definirán su devenir – fundamentales – como las más materiales ligadas a la optimización de recursos dentro del concepto ya asumido de economía circular y renovación en lugar de sustitución.

La arquitectura, y concretamente su práctica, además de configurar el entorno material en el que desarrollamos en gran medida nuestro proyecto vital tiene una vigencia que la distingue de otros quehaceres. Esto, lejos de ser una afirmación personal, se ha tornado en consenso y así lo avalan las políticas europeas, estatales y locales que lo han tomado como prioridad. Nuestro trabajo no es algo inmediato que se consume y se abandona, permanece en el tiempo. Como decía, debe adaptarse al momento para la mejora de nuestro bienestar y el bienestar futuro, pero esta no es tarea fácil ya que normalmente va ligada a cuantiosas inversiones.

Vinculado a las numerosas ayudas europeas, venidas y por venir, y al foco establecido en la rehabilitación integral para la mejora de la eficiencia energética de nuestro patrimonio construido, 2021 parece el año en que la arquitectura está abogando y alcanzando, por fin y en la medida de lo posible, los objetivos que vienen definiéndose desde hace años y apuestan por mejorar la vida de las personas y de la sociedad al tiempo que se mitigan las consecuencias del cambio climático, ya irrebatible. Este impulso se ha formalizado en la denominada Nueva Bauhaus que, inspirada en los principios establecidos allá en 1919, pretende, conectando la ciencia, la tecnología, el arte, la inclusión social y la cultura, encontrar soluciones a los más importantes desafíos y a los problemas cotidianos a los que nos enfrentamos en este complicado momento.

Y ahora se dan las condiciones para impulsar una ola de renovación con un efecto multiplicador que sirva para construirnos un futuro mejor que nos beneficie a todos, y la arquitectura, el urbanismo y la labor de los arquitectos son claves para hacerlo realidad.

La arquitectura tiene esta vocación, su servicio innegable a la sociedad. Más allá de la técnica, área que dominamos y en la que nos actualizamos constantemente, tiene un componente artístico / estético que no es gratuito; como tantas otras cosas también se educa, y hemos sido educados para ello. Asimismo, creamos ciudad: desde el planeamiento urbanístico hasta el detalle más nimio de la edificación. En este momento en que la renovación y utilización racional del parque construido tiene más relevancia que nunca, deben ser los arquitectos y la institución a quien represento quienes lideren las actuaciones, para lo cual nos ofrecemos con absoluta generosidad. Somos quienes debemos configurar la ciudad, al igual que el cirujano es quien debe operar.

No puedo ocultar un cierto temor ante otros intereses ajenos a nuestro colectivo que pueden poner en riesgo la imagen futura de nuestras ciudades y pueblos, y el cambio de paradigma propuesto que así formalizó la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen:

“Quiero que NextGenerationEU ponga en marcha una ola europea de renovación y convierta nuestra Unión en líder de la economía circular. Pero no se trata solo de un proyecto medioambiental o económico: tiene que ser, además, un nuevo proyecto cultural para Europa.”

Tenemos ante nosotros la oportunidad para hacerlo posible y estoy convencido de que el trabajo de nuestros colegiados, de reconocida calidad, contribuirá con la máxima intensidad a configurar esta nueva realidad que nos permita vivir mejor.

 

(*)

Josecho Vélaz Ballesteros

Arquitecto

Presidente de la Delegación Navarra del COAVN / Colegio Oficial de Arquitectos Vasco Navarro

 

Artículo publicado en DIARIO DE NAVARRA (02/10/2021) y DIARIO DE NOTICIAS DE NAVARRA (04/10/2021).

 

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